Gracias por las muestras de solidaridad —gracias también por los denuestos— que hemos recibido en el buzón de anticasciaria@gmail.com las últimas semanas. Que una sola persona ajena a nuestro equipo escriba contra Hernán Casciari significa mucho para nosotros: refuta la sombra del pesimismo, nos honra, nos alienta a continuar escribiendo y multiplica, si es esto posible, la gran satisfacción que tenemos de haber colaborado con La Fiera Literaria en ese sacro oficio que consiste en denunciar la miseria.
Hola: Os escribo para felicitaros por vuestro artículo publicado en La Fiera Literaria (no conocía la página antes). Ya era hora de que la gente se entere de lo que campa por la red y por los medios afines a Prisa. He leído blogs de Casciari y sólo puedo decir que lo que escribe es vomitivo. Este señor no sabe más que de tópicos, fritos, vicios y otras sustancias indeseables. Parece que quiere llegar a asquerosito, que es como en mi ciudad dicen a la gente que sólo se ocupa de vulgaridades. Espero que os vaya bien la empresa, buena suerte. Ignacio de Celis.·
Buenas, me gustaría comentarte algunas cosas sobre la página. He leído los artículos y me parece que están francamente bien escritos y argumentados, de modo que entiendo las razones por las que no te gusta un pelo de Hernán. Sin embargo, ¿no crees que criticar a un escritor que ignora todas tus advertencias es una estrategia condenada al fracaso? Verdaderamente, yo lo veo como el niño distraído y poco sociable que deambula por el patio del colegio, evitando a todos y huyendo de los que pueden hacerle daño. ¿Para qué meterse con el paria que no hace daño a nadie por muy imbécil, ridículo y castigable que sea? No sé, a lo mejor una crítica de la crítica es un absurdo elevado al cuadrado, pero creo que tendríamos que preguntarnos si no existe un derecho humano a ser idiota, inútil y hasta desagradable a la vista de los demás, siempre que no dañe los intereses de nadie. Rosu.·
Queridos anticasciaris, vaya por adelantada mi felicitación a vuestro trabajo. He disfrutado mucho leyendo cada una de vuestras invectivas en Cartas a Casciari y, aunque el estilo de las críticas me parece intachable, quisiera poneros una objeción del buen Ortega y Gasset que a lo mejor tomáis en consideración: «Todo escritor tiene derecho a que busquemos en su obra lo que en ella ha querido poner. Después que hemos descubierto esta su voluntad e intención nos será lícito aplaudirla o denostarla. Pero no es lícito censurar a un autor porque no abriga las mismas intenciones estéticas que nosotros tenemos. Antes de juzgarlo tenemos que entenderlo. Lo propio acontece con el pintor o con el músico. Quien, habituado a la plástica realista, mira un cuadro del Greco, suele no verlo. Esa mirada realista consiste en una predisposición a hallar la semejanza entre una superficie pintada y un trozo de corporeidad existente. Como el Greco no se ha propuesto en buena parte de sus cuadros crear esas semejanzas, claro es que no las hallamos o, mejor, que hallamos el vacío de lo que buscábamos. Y esta incongruencia entre el lienzo y nuestra predisposición deja en nosotros un sentimiento de fracaso. En lugar de reconocer que la pista seguida por nuestra mirada para entrar en el cuadro era falsa, hacemos a éste responsable de nuestra desilusión». Un abrazo de un lector, César «Espectador».




5 comentarios:
¿Otra vez, Droucho? Se te ha dicho que no dejes entrar al blog a esta clientela argentina de poca calidad intelectual, por mucho que se disfracen de Ortega. Jajaja. ¿Reconocer la intención de un autor como Casciari antes de criticarlo? Hay que ser memo para reclamar empatía con Casciari. Hay que ser Casciari...
Tenés razón.
Psé... los he visto mejores Droucho. Casciari sin ir más lejos, escribe mejor que tú.
Ortega y Gasset decia muchas tonterias, drouchito...anda, ¡como tu! Entre tu y Casciari, como escritores naturalmente, las diferencias son apenas formales...no espera, Casciari es un profesional y le pagan por escribir. En cambio drouchin no puede hacer de su capa un sayo.
No sé... Casciari gusta o no gusta. esa es mi opinión.
Micky Vainilla.
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