A Casciari, el gris, inepto, buscavida, mataoficios e indocumentado:
Te escribe un español y televidente amigo de las historias de calidad, ya sea libro, película o televisión el prodigio por el que se vehiculen, escocido e indignado desde la mala tarde en que tú, Hernán Casciari, el gris, inepto, buscavida, mataoficios e indocumentado —o mejor, wikidocumentado—, posaste la manaza sobre un volumen de Borges, allanaste un cine y un lavabo de señoras y, por si todo ello no fuera lo bastante bajo para ti, pringaste con tus atenciones y tu poco juicio una teleserie de calidad como Perdidos. Por suerte, Casciari, esta es una serie que delata pronto a los mojasofás y a la gentuza sin criterio que a menudo se deja caer por tus indecentes blogs. Por desgracia para ti, argentino, te encuentras no sólo frente a tu mejor crítico, precavido de tu hedor a criticastro y experto en la detección de taras y bobadas de tu lenguaje, sino también ante un verdadero espectador de Perdidos, poco dispuesto a admitir tu triste figura entre su cuerpo de excelentes seguidores en América y el mundo.
Por alguna razón, tu último acceso de podrido chovinismo lo has repercutido en esta buena serie, a la que vienes dedicando gorgoritos teñidos de sinvergonzonería rioplatense, sin justicia, sin argumentos, pura saliva como de costumbre. De este blog no recibirás perdón por ninguna de las siguientes vulgaridades que has escrito:
— «Perdidos es una gran serie popular».
— «Aún tengo el regusto del primer episodio en la boca».
— «Durante tres temporadas completas hemos aceptado [de la serie] incógnitas de lo más variopintas, y las hemos tragado sin chistar».
— «Por culpa de la Huelga de Guionistas Norteamericanos (...) el gordo Hugo se come al oso polar, mientras que John Locke se equivoca de plató y protagoniza un capítulo entero de Heroes» (Aborto de chiste de un mojasofás).
— «Lector de Espóiler, a tu madre, a tu abuela, a la señora que mora en tu casa (la que te plancha los vaqueros) grábale Lost (...) para llenar ese hueco tonto».
Pero, no contento con expeler tanta porquería, a más insulto a una serie y a unos guionistas de los que te declaras admirador, afirmas que has estado «secretamente convencido de que la trama de la serie es una adaptación de La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares». ¿Se puede verter una acusación de plagio más repugnante? ¿Se puede mentir de modo más grosero al negar que la similitud entre esta serie y aquella novela no fue un hallazgo personal sino que lo leíste en dos foros de opinión en Internet? ¿Se puede oler a chovinismo más rancio, tildando a guionistas de talento de burdos copistas como mera excusa para mencionar a un escritor solamente porque es argentino?
Presumes de la verosimilitud de tus insidias porque has oído que la novela de Bioy Casares aparecerá en el episodio de Perdidos del viernes. Yo tengo más información de la que dispones: el libro aparecerá, pero sufrirá el desprecio de uno de los protagonistas de la serie. De manera parecida, en un episodio anterior alguien arrojaba al suelo la novela de Henry James The Turn of the Screw. Entérate bien: es cierto que estos guionistas introducen el libro como fetiche y pista para descifrar sus misterios, pero no es menos cierto que en ocasiones como las citadas, en las que se humilla simbólicamente a la novela, el fetiche responde a un respetuoso, saludable e irónico menosprecio hacia determinadas teorías sobre la serie. Con Henry James, los guionistas reíanse de quienes consideran que los personajes de su obra están muertos; con Bioy Casares, supongo, de quienes rezuman el infeccioso chovinismo de las argentináceas.
Bioy Casares era un excelente escritor y Perdidos era una serie maravillosa hasta que tú apareciste y, en un sucio intento de llamar la atención y mejorar tu prestigio, intentaste aparearlos. Pero hoy, Casciari, te indicaré amablemente tu lugar y altura entre el público universal. Recuerdo que en los años cincuenta, muchos argentinos acudieron al cine a «mirar» La ventana indiscreta (Rear Window) con la única intención de masturbarse por la visión de Grace Kelly. En marzo de 2006, una televisión española estrena el programa Sé lo que hicisteis para que inmigrantes argentinos —y españoles afines— se masturben deleitados por la escotadura de Patricia Conde, la caída de ojos de Ángel Martín y recortes y refritos de la demás telebasura. Ese año, la serie Perdidos, heredera de la mejor televisión de nuestro tiempo, es forzada por sus compradores a inyectarse una sobredosis de protagonistas adolescentes, guapos y guapas, pistolas, junk food, besos con lengua y escenas de sexo explícito, aunque con gran habilidad de modo que no afeasen el guión, para saciar a la telespectación más adolescente. Casciari, el público de tu raza es un accidente del mercado que series como Perdidos, por desgracia, necesitan para su sobrevivencia financiera.
Te escribe un español y televidente amigo de las historias de calidad, ya sea libro, película o televisión el prodigio por el que se vehiculen, escocido e indignado desde la mala tarde en que tú, Hernán Casciari, el gris, inepto, buscavida, mataoficios e indocumentado —o mejor, wikidocumentado—, posaste la manaza sobre un volumen de Borges, allanaste un cine y un lavabo de señoras y, por si todo ello no fuera lo bastante bajo para ti, pringaste con tus atenciones y tu poco juicio una teleserie de calidad como Perdidos. Por suerte, Casciari, esta es una serie que delata pronto a los mojasofás y a la gentuza sin criterio que a menudo se deja caer por tus indecentes blogs. Por desgracia para ti, argentino, te encuentras no sólo frente a tu mejor crítico, precavido de tu hedor a criticastro y experto en la detección de taras y bobadas de tu lenguaje, sino también ante un verdadero espectador de Perdidos, poco dispuesto a admitir tu triste figura entre su cuerpo de excelentes seguidores en América y el mundo.
Por alguna razón, tu último acceso de podrido chovinismo lo has repercutido en esta buena serie, a la que vienes dedicando gorgoritos teñidos de sinvergonzonería rioplatense, sin justicia, sin argumentos, pura saliva como de costumbre. De este blog no recibirás perdón por ninguna de las siguientes vulgaridades que has escrito:
— «Perdidos es una gran serie popular».
— «Aún tengo el regusto del primer episodio en la boca».
— «Durante tres temporadas completas hemos aceptado [de la serie] incógnitas de lo más variopintas, y las hemos tragado sin chistar».
— «Por culpa de la Huelga de Guionistas Norteamericanos (...) el gordo Hugo se come al oso polar, mientras que John Locke se equivoca de plató y protagoniza un capítulo entero de Heroes» (Aborto de chiste de un mojasofás).
— «Lector de Espóiler, a tu madre, a tu abuela, a la señora que mora en tu casa (la que te plancha los vaqueros) grábale Lost (...) para llenar ese hueco tonto».
Pero, no contento con expeler tanta porquería, a más insulto a una serie y a unos guionistas de los que te declaras admirador, afirmas que has estado «secretamente convencido de que la trama de la serie es una adaptación de La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares». ¿Se puede verter una acusación de plagio más repugnante? ¿Se puede mentir de modo más grosero al negar que la similitud entre esta serie y aquella novela no fue un hallazgo personal sino que lo leíste en dos foros de opinión en Internet? ¿Se puede oler a chovinismo más rancio, tildando a guionistas de talento de burdos copistas como mera excusa para mencionar a un escritor solamente porque es argentino?
Presumes de la verosimilitud de tus insidias porque has oído que la novela de Bioy Casares aparecerá en el episodio de Perdidos del viernes. Yo tengo más información de la que dispones: el libro aparecerá, pero sufrirá el desprecio de uno de los protagonistas de la serie. De manera parecida, en un episodio anterior alguien arrojaba al suelo la novela de Henry James The Turn of the Screw. Entérate bien: es cierto que estos guionistas introducen el libro como fetiche y pista para descifrar sus misterios, pero no es menos cierto que en ocasiones como las citadas, en las que se humilla simbólicamente a la novela, el fetiche responde a un respetuoso, saludable e irónico menosprecio hacia determinadas teorías sobre la serie. Con Henry James, los guionistas reíanse de quienes consideran que los personajes de su obra están muertos; con Bioy Casares, supongo, de quienes rezuman el infeccioso chovinismo de las argentináceas.
Bioy Casares era un excelente escritor y Perdidos era una serie maravillosa hasta que tú apareciste y, en un sucio intento de llamar la atención y mejorar tu prestigio, intentaste aparearlos. Pero hoy, Casciari, te indicaré amablemente tu lugar y altura entre el público universal. Recuerdo que en los años cincuenta, muchos argentinos acudieron al cine a «mirar» La ventana indiscreta (Rear Window) con la única intención de masturbarse por la visión de Grace Kelly. En marzo de 2006, una televisión española estrena el programa Sé lo que hicisteis para que inmigrantes argentinos —y españoles afines— se masturben deleitados por la escotadura de Patricia Conde, la caída de ojos de Ángel Martín y recortes y refritos de la demás telebasura. Ese año, la serie Perdidos, heredera de la mejor televisión de nuestro tiempo, es forzada por sus compradores a inyectarse una sobredosis de protagonistas adolescentes, guapos y guapas, pistolas, junk food, besos con lengua y escenas de sexo explícito, aunque con gran habilidad de modo que no afeasen el guión, para saciar a la telespectación más adolescente. Casciari, el público de tu raza es un accidente del mercado que series como Perdidos, por desgracia, necesitan para su sobrevivencia financiera.

Un fotograma, un instante de Perdidos, sin diálogo, pero sutilmente indicativo de la siguiente reflexión, que se produce en el fuero interno de su protagonista: «¿Qué es lo mejor en la vida: ser glotón, ser mal parecido o ser el hazmerreír de cuantos me rodean?» Sin duda, breve homenaje por parte de los guionistas a los naturales de Beocia y de Miopía: los seguidores de la serie de los que pueden sentirse menos orgullosos.




13 comentarios:
Bueno… sólo una cosa que añadir…
¡¡¡ASI SE HABLA!!!
(Veo Lost desde hace un año y los comentarios que Casciari hace sobre MI serie son ofensivos. Que se largue a ver el canal de Disney que es lo suyo)
Oiga, gracias. Es un placer tratar con un admirador de historias de la altura de Perdidos. Suscribo su tácita opinión de que Casciari debería ser expulsado... del gremio de los sapiens. Como dijo un sabio limpiabotas del suburbio de Buenos Aires que murió asesinado de un tiro en los huevos: «donde Casciari pace la hierba no nace».
¿Como puede haber un blog de joputas como este? Es increible lo vuestro. En serio, que alguien me pellizque! Casciari es el mejor de lo mejor.
Sensacional la serie de imágenes de bocas asquerosas que ya empezaste en navidades. Sigue así, continúa increpando a Casciari...
...Todavía se mueve.
Me gusto mucho tu defensa sobre Lost, para mí, la madre de todas las series de television, inimitable, mitica, integra y universal. Muy bien escrito el articulo, si se me permite decir, sobre todo la referencia a los libros de la serie. Te dejo una pregunta no más: ¿Lost le hace guiños a la literatura o la literatura le guiña el ojo a la serie?
Gracias, aunque debo advertirle de que su nombre no es bienvenido aquí.
En respuesta a su pregunta... si usted lo dice, supongo que las dos opciones son buenas.
Traigo copia compulsada de la crítica que he dirigido a Casciari en su blog hace tan solo unos minutos. El aprendiz de policía, zampabollos y censor argentino ya se ha encargado de eliminarla, en su ronda insomne de inspección horaria:
«
No te afanes, Ca(s)ciari. Perdidos es una serie que, por mucho que te guste, no está hecha por/para gente como tú. Si quieres reencauzar de algún modo ese distorsionado sentido de admiración a este programa que tienes, hazle el favor de no babear sobre su buen nombre. No me ha pasado inadvertida en este último comentario tu reiteración de los burdos tópicos que ya escribiste sobre Perdidos, por los que fuiste severamente amonestado en Anticasciaria. No te conviene reincidir en tu mediocridad, Onán. No eres la clase de hombre que puede beneficiarse de una fama de constancia. Tu tontería reiterada siempre habrá de ser catalogada entre los más viles y defectuosos especímenes literarios.
Una cosa más. Creo que he descubierto la confesión tras el título que elegiste para tu blog. «Spoiler», o destripe, es lo tuyo porque, como has demostrado en decenas de comentarios como el que hoy expeles sobre Perdidos, eres incapaz de hacer una crítica decente de un programa, o una sinopsis siquiera, sin recurrir a la revelación de sorpresas de su argumento. Eres, vaya, lo que el castellano ha condenado con muy diversos y certeros calificativos: cenizo, aguafiestas, aojador, pirata o, como dicen en el Madrid cinéfilo, el pedorro de la fila de atrás. Jubila tu pluma, Hernán Casciari, y aprende algo de mi último escrito en Cartas a Casciari titulado «Casciari el Conquistador», probablemente la mejor fábula sobre una vida a no imitar jamás contada.
»
ser un blog anti algo o alguien que se critica, es menos que escoria. Te das cuenta de tu imbecilidad, verdad?
Mi sencilla o simple pregunta, como mi vocabulario mas que escueto y pobre es (perdon, dos preguntas):
¿ Tu hablas como escribes (lo haces muy bien por cierto) en la calle¿ ¿Con la gente normal, con tus padres, etc? (esta es subpregunta).
Y por ultimo y metiendome un poco en la intimidad...¿ Hace cuánto que no follas ? Un saludo y espero que algún día puedas vender algo, porque se nota demasiado tu odio=envidia. Felicitaciones!!
Me adelanto por las dudas, porque el hecho de no follar hará que en el comentario anterior te fijes en cosas como el signo de interrogación mal puesto, o en la mala redacción de la frase "como mi vocabulario mas que escueto y pobre es" que salió así por apuro... pero bueno... lee caramelos surtidos, pon un poco de felicidad en tu vida y ya veremos después como va la cosa. Un saludo.
"Gallegos" hijos de una gran puta, muertos de hambre, asesinos, se acuerdan cuando conquistaron y robaron America hijos de puta y cuando Peron les mato el hambre soretes? Mal paridos de mierda como les va con la crisis? no tiene trabajo ni el rey jajajajaj estan comiendo mierda ahora jajajajjaja
A pesar de no coincidir en muchas cosas con casciari (escritos como el del juez Garzón, por ejemplo), lo de tu blog es de muerde almohadas. Si no te gustan las críticas del gordo hacia perdidos, escribí una buena crítica sobre Lost y listo, pero hacer crítica de críticos, das a entender que queres cabecearle el ombligo al gordo. Creo que te queres colgar de sus huevos (fama y nada más)
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