jueves 22 de noviembre de 2007

Humor temprano

En la mañana de ayer, con estos buenos lances, mucho nos divertimos El Hombre Amarillo y yo poniendo deliberadamente a prueba las destrezas represivas de Hernán en Espóiler, su blog. Todos nuestros comentarios, libres, ingeniosos, más valiosos que dos mil «novelas» en papel «higiénico» «escrito» por Casciari, y se me acaban las comillas, fueron, a pesar de todo, rápidamente eliminados por su mano; este atropello prueba tres hechos: el primero es que nuestra crítica y nuestro genio, a pesar de su fingimiento, hiérenle a Hernán Casciari; el segundo, que el argentino vive veinticuatro horas postrado frente al ordenador, la cólera insomne mientras le pende el dedo sobre la orden ACALLAR de su teclado; y el tercero, que sólo reprime nuestro argentino en el acto, nunca cuando se ha perdido el «crimen de opinión» por ir a la hamburguesería o el bidet más cercanos, nunca cuando ya otros leyeron los comentarios que él querría censurar o destruir, por que no le vean sus admiradores el talante mercedario.

Selecciono para esta bitácora tres comentarios de nuestro experimento, a esta hora incinerados en la hoguera de Casciari. Y a los adictos a su nada carismática figura os digo que ya es hora de que vayáis conociendo mejor a vuestro ídolo.

¿No es casi poético? Tú sentado ahí, reprimiendo, y nosotros aquí, tirando chinas a los patos. Casi puedo imaginarte, recostado en la silla mohosa, con un Bic Mac grasiento en la diestra y en la otra mano la Playboy, también grasienta. El gato se te acercó tan sólo un momento, pero en seguida se ha marchado. Se diría que ni siquiera la pobre criatura apetece el tacto de tu mano. Ahora alguien se te aproxima y, desde buena distancia, te ofrece una cerveza caliente. El sol se ha escondido detrás de una nube, y el cine porno no termina de bajárselo eMule. No te calientes, mercedario, que se te enfría el mate. No te levantes, mercedario, que ahora estás, nada más y nada menos, en horario de trabajo. Y esa cerveza caliente, mercedario, no la aceptes; dile a quien te la ofrece, con tu labia y con tu pose perdonavidas que aprendiste en muchas series: «No, que estoy de servicios». (Droucho)

Pero Onán, ¿tanto te duele que unos simples comentarios, escritos al tuntún, sean más divertidos y demuestren más inteligencia que todos tus blogs? ¿Es estrictamente necesario que los borres? ¡Si nadie te considera gran cosa! Tu imagen no se puede degradar más. He observado que censuras nuestros comentarios sólo cuando crees que nadie, previamente, los ha leído. Si no llegas a tiempo, los mantienes. ¿Te preocupa que los lectores se den cuenta de que eres un pequeño dictador? Eso no es propio de personas inteligentes, Onán. Sé más sensato. El humor es un emblema de las civilizaciones superiores; el humor practicado con uno mismo, del individuo que vive en paz. Relaja esos tics de Videla. (El Hombre Amarillo)

Escribo completamente desnudo, tendido sobre el mármol frío de una mesa de tortura. Hernán Casciari me ha atado, con correas de cuero y cinturones de cuero, con grilletes helados y bozal de acero, en el calabozo reservado a su más ilustre disidencia. En la carne, por todas partes, me ha plantado electrodos incontables conectados todos ellos por azules y ebúrneos cables. La bandera de Argentina. También tengo un electrodo en el sexo: qué detalle. Siento no poder hablaros de las sombras de Casciari, pero el argentino ha dispuesto que reciba una descarga eléctrica cada vez que escriba un comentario en su blog, o que diga algo que es cierto, o que hable mal de su gobierno. Así pues, arriesgaré con una última descarga; con mis últimas fuerzas, cometeré a voces los tres crímenes últimos de esta vida embozalada: ¡Onán Ágrafo debe caer, por la vida de las letras! (Droucho)

4 comentarios:

Javier España dijo...

Muy bueno: Ya hacía tiempo que no veía un nuevo blog de calidad como éste. Comparto tus críticas a los temas de Casciari y sus obsesiones bajunas, y creo que realmente le estás friendo con este marcaje y se está volviendo loco. ¿Has visto las burradas que acaba de escribir en Espoiler?

Droucho dijo...

Gracias sinceras. A fe que he visto lo último de Casciari. Como siempre, espantoso, tal vez un poco más de lo habitual, y acaso le dedique algunas líneas en los próximos días.

Lo más doloroso para Hernán Casciari, creemos, debió de ser la dura realidad de que esta página, a partir del cuarto o quinto artículo, ya había superado a los cientos y cientos de desechos escritos en todos los blogs del argentino.

Y, aunque le resta todavía a Casciari el consuelo miope y rioplatense de la mercadotecnia, pues sabemos que a menudo se gloria de recibir muchas más visitas y felicitaciones que nosotros, trabajamos sin descanso para que cese de ocultársele que no es bueno su detritus porque resulte del gusto de tantas moscas. Trabajamos para despojar a Casciari del refugio último, húmedo y clandestino de su autoestima.

Deppo dijo...

Qué mal escribís, payasetes e ictéricos. Qué pompa, qué petulancia, qué pedantería, qué... qué... ¡qué flexibilidad! Debe ser dificilísimo teclear al tiempo que os coméis vuestros (jajajajaja) "sexos".

Recuerdos a mami, hermanito.

Droucho dijo...

Gracias, también a ti, por arrojar luz sobre mi metáfora de las moscas, que acaso no quedó antes suficientemente clara.